Declaración del Club de Té en respuesta a la votación del acuerdo para una nueva Constitución en la Cámara de Diputados

Declaración del Club de Té en respuesta a la votación del acuerdo para una nueva Constitución en la Cámara de Diputados

Santiago, 19 de diciembre de 2019.

Durante la tarde de ayer, miércoles 18 de diciembre del año en curso, se llevó a cabo la votación del acuerdo para una nueva Constitución en la Cámara de Diputados de Chile. Si bien el acuerdo fue aprobado, así como la mayoría de los artículos asociados al proceso constituyente que permitirán al país avanzar hacia la posibilidad de redactar una nueva Constitución, el rechazo de los artículos que permitían la paridad de género, escaños reservados para pueblos indígenas y la incorporación de independientes por falta de quórum, es un hecho indignante.

Posterior a la sesión, la comisión de Constitución de la Cámara de Diputados aprobó como ley orgánica un proyecto presentado por Renovación Nacional para permitir la paridad de género, y la disminución de barreras de entrada a independientes.

Como Club de Té, una organización autogestionada, tenemos la misión de generar espacios seguros para la reunión, diálogo y desarrollo personal y colectivo de las mujeres. A raíz de los hechos ya descritos durante la jornada de ayer, no podemos quedar indiferentes.

Manifestamos nuestro rechazo ante la posición de sectores políticos de no avanzar en una condición fundamental para garantizar un proceso constituyente democrático, representativo y en el que estén incluidas todas las personas históricamente marginadas de la toma de decisiones, como lo han sido las mujeres y los pueblos indígenas. 

Consideramos que lo ocurrido en la Cámara de Diputados evidencia el distanciamiento de la realidad del país y el sentir de la ciudadanía, conforme hemos manifestado nuestras demandas de cambio y profundización democrática, y de justicia social en los últimos dos meses, a través de instancias de participación local como cabildos abiertos ciudadanos, intervenciones artísticas, protestas en las calles y la reciente consulta municipal ciudadana realizada el pasado 15 de diciembre. También muestra cómo ciertos sectores políticos aún actúan en base a la misoginia, racismo y discriminación, que resultan anacrónicas, inaceptables y antidemocráticas. 

Por primera vez en nuestra historia, las mujeres nos encontramos frente a la posibilidad real de participar en la elaboración de nuestra carta fundamental y la paridad es un elemento irrenunciable, tomando en cuenta que hemos sido sistemáticamente invisibilizadas y excluidas de los espacios de deliberación política en aquellos asuntos claves para el funcionamiento de nuestra sociedad.

De allí que en nuestra calidad de ciudadanas en un régimen democrático, seguiremos ejerciendo nuestro derecho de movilizarnos, exigir rendición de cuentas y transparencia en todo el proceso de toma de decisiones, así como el compromiso de los partidos políticos en el Parlamento para cumplir su función pública escuchar nuestras demandas y garantizar nuestra participación paritaria, piso mínimo para la legitimidad democrática de origen en una nueva Constitución Política.

No nos quedaremos calladas frente a este tipo de prácticas, que se suman a las violaciones a los derechos humanos por parte de agentes del Estado desde el 18 de octubre tras el estallido social. Nuestra lucha por verdad, justicia, democracia e igualdad es legítima y de largo aliento.

Sabíamos que esta lucha sería intensa, larga y con muchos desafíos. Históricamente, las mujeres han debido pelear por cada derecho, soportando las formas más crudas de la violencia patriarcal, y gracias a ellas estamos aún más fortalecidas, pues estamos convencidas y dispuestas a manifestarnos por nuestros derechos hasta el final. 

Hacemos un llamado a todas las mujeres a reflexionar, a participar de instancias de diálogo, a continuar con esta lucha, ya sea en las calles, a través de las redes sociales y de cualquier forma de expresión que les motive, siempre dentro de sus posibilidades. Toda forma de lucha es válida y más que nunca es necesario mantenernos unidas, articular nuestras diferencias, ocupar los espacios públicos y privados. 

No dejemos que lo ocurrido nos desanime. Esta lucha es por nosotras, por nuestras ancestras, por las que ya no están y fueron muertas por el patriarcado, por las que vendrán. No hay vuelta atrás

Club de Té. Por la sororidad.

0

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *