COVID-19: Autogestionando la lucha contra la pandemia

COVID-19: Autogestionando la lucha contra la pandemia

Ilustración por Frufrú

Junto a änëmonë y Espacio Grumoso nos organizamos para hacer una guía de apoyo para informar y acompañar a las personas en estos momentos difíciles. La idea surgió cuando el brote de COVID-19 aumentó el pasado fin de semana y se empezaron a implementar medidas de seguridad ciudadana, aumentando el contenido informativo en redes sociales para prevenir el contagio del virus.

Quisimos organizar toda la información que teníamos a mano y presentarla de forma clara y amigable para todas las personas usando el hermoso talento de Masiel (quien también es terapeuta integral) y Vale como ilustradoras. De esta forma, la información clave para manejar la crisis sanitaria podrá ser compartida, comprendida y aplicada por más personas, especialmente aquellas en situación de salud vulnerable como niñes, embarazadas, adultes mayores y personas con afecciones de salud preexistentes.

Les pedí ayuda a mis super amigas médicas Isa y Kathy, y nos enviaron mucho material hecho por ellas con información relevante y medidas preventivas, así que les agradecemos mucho por toda su orientación.

Esta guía de apoyo está dirigido a todas las personas y debemos marcar el énfasis en la perspectiva feminista de su contenido. Tomando la idea central de «lo personal es político”, título del ensayo de Carol Hanisch y fundamental para el feminismo contemporáneo, consideramos que autogestionar nuestra salud en tiempos de crisis frente a una pandemia global significa crear nuestros propios espacios.

Esta pandemia nos reafirma que debemos transformar nuestra relación con la tierra, entre nosotres y debemos transformarnos también a nivel individual. En tiempos de aislamiento social y cuarentena, recordemos que el feminimo ha demandado históricamente la necesidad de reconocer, valorar y politizar el espacio privado, que es eminentemente político.

Autogestionar el espacio privado desde el feminismo no significa descuidar el espacio público, el cual hemos politizado e intervenido profundamente desde el 18 de octubre de 2019, sino redefenir el apoyo mutuo, solidaridad, empatía y reciprocidad en momentos de crisis, sin aislarnos en el hogar para desmovilizarnos, para habitarlo en forma de resistencia. Estar en nuestras casitas nos lleva a volver a debatir sobre la familia, las relaciones sociales y la convivencia.

Estamos conscientes de las convicciones bio-ideológicas occidentales que tienen un gran impacto en cómo se gestiona la salud pública, las desigualdades de género en salud, el desconocimiento de la bibliografía feminista en todas las áreas del conocimiento, y la perpetuaciones de ideas tales como que la medicina es neutral o la dicotomía entre mente/cuerpo; de allí la necesidad de visibilizar la multiplicidad de formas de vivir los padecimientos.

Sabemos que las experiencias internacionales pueden ser sumamente útiles para establecer mecanismos para gestionar la pandemia, pero debemos reconocer nuestras especificidades y ejercer soberanía de nuestros cuerpos y su cuidado, articular nuestro poder como comunidad y organizarnos de forma eficiente para salvar la mayor cantidad de vidas. El cuerpo ocupa un lugar central en el feminismo, de modo que la salud también es un espacio o territorio de intervención fundamental que debemos mejorar en comunidad.

Esta pandemia es una oportunidad para interpelar, desde múltiples lugares, a todo el campo de la salud desde la mirada feminista, donde se manifiestan múltiples opresiones y violencias. En nuestro país, la salud es un campo de conflicto y privilegios, donde solo las personas privilegiadas económicamente puede acceder a los cuidados y tratamientos necesarios, lo cual es cruelmente visible en esta pandemia.

Nuestro objetivo con esta guía de apoyo, a partir de la autogestión, es ofrecer un espacio seguro de información, apoyo y acompañamiento en este proceso de enfrentar la incertidumbre respecto a los efectos de esta pandemia. Queremos que este fanzine comunique que, si bien sentimos un enorme desamparo como país, no estamos soles, sino que en comunidad podemos seguir en la resistencia para (sobre)vivir y seguir movilizándonos por nuestros objetivos como sociedad, para que, en el futuro, podamos tener las condiciones necesarias garantizadas por el Estado para enfrentar este tipo de crisis globales.

¿Qué es el Coronavirus? ¿Qué es el COVID-19?

Ilustración por Espacio Grumoso

De acuerdo la Organización Mundial de la Salud (OMS), los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanes. En las personas se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves.

El COVID-19 es un tipo de enfermedad infecciona causada por el coronavirus descubierta recientemente tras al brote en Wuhan, China, en diciembre de 2019. Por lo tanto, el coronavirus de síndrome respiratorio agudo grave-2 (SARS-CoV-2) es el virus que produce la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

Los síntomas son similares a los de un resfrío, de modo que los más comunes son la fiebre, cansancio o fatiga y la tos seca, presentándose también dolores musculares, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta y diarrea, que aparecen de forma gradual y que pueden agravarse produciendo dificultades para respirar e insuficiencia respiratoria.

El contagio se produce por el contacto con una persona que esté infectada por el virus, a través de las gotículas expulsadas por nariz y boca de esta persona, así como la presencia de estas gotículas en superficies. 

No existe un medicamento que cure el COVID-19. Sin embargo, en hospitales y centros especializados de salud, los pacientes recibirán un tratamiento de soporte para ayudar al cuerpo a combatir la enfermedad.

¿Por qué es importante tomar medidas contra el COVID-19?

La paradoja de vivir en un mundo globalizado, donde los fenómenos trascienden las fronteras, es que cuando surgen nuevos peligros o amenazas, las personas buscan ante todo a los gobiernos nacionales para protegerse. En todo el mundo, les ciudadanes buscan a las autoridades y trabajadores del sector público para proporcionar información autorizada y para dar una respuesta efectiva.

Hasta ahora las respuestas al brote de coronavirus están exponiendo las fortalezas y debilidades de los diferentes tipos de regímenes. Si bien en los regímenes democráticos la información fluye más libremente y existen multiplicidad de fuentes de intercambio de ésta, lo que llevaría a los gobiernos a identificar y solucionar mejor un problema, las respuestas no son necesariamente oportunas ni efectivas. El desempeño de los gobiernos ha demostrado infructuoso que resulta comparar las virtudes entre regímenes democráticos frente a los autoritarios.

La diferencia en el desempeño entre los gobiernos que tomaron el escenario en serio con protocolos claros y eficientes de planificación y los que no lo hicieron ha sido clara. Aquellos que están organizando medidas paliativas sobre la marcha, enfrentando el riesgo de una crisis de salud pública y económica combinada en medio de espectáculos comunicacionales no solo debilitan a los pilares de funcionamiento de una sociedad, sino que pone en peligro sus vidas, produciéndose perdidas de vidas humanas que podrían haberse evitado.

Al igual que lo sucedido en países como Italia, España y Estados Unidos, donde se minimizó constantemente la gravedad del brote del COVID-19, la capacidad de gestión de crisis ha sido deficiente y tardía, lo que deriva en el aumento de la cantidad de personas contagiadas, el colapso del sistema de salud e impactos negativos en otros sectores claves para el funcionamiento del país como la economía, educación, transporte y servicios, nuestro gobierno no ha sido capaz de contener el brote identificando y poniendo en cuarentena a las personas infectadas lo más rápido posible, evitando que perpetúen la transmisión viral. 

Esto ha dificultado la respuesta organizada de todos los actores de la sociedad, lo cual se está logrando ya en la Fase 4 de transmisión comunitaria, donde la propagación es extensa.

El volumen y la velocidad de prueba son esenciales para contener un brote. No obstante, nuestro sistema de salud desigual, excluyente e indigno, por ende, que se ve sobrepasado en situaciones “normales” de brote de enfermedades respiratorias en invierno, que se articula con la precariedad laboral, educativa y de salud física y mental, que en su conjunto responden a un modelo neoliberal agotado y destructivo, hace accesible solo para algunas personas las condiciones para detectar el virus y recibir el adecuado tratamiento en un centro de salud con todo el equipo necesario.

En todos los países, el tratamiento del brote de COVID-19 se ha politizado, eso es inevitable. El problema reside no en criticar al gobierno, sino que criticarlo lleve a descartar o cuestionar los procedimientos de las autoridades sanitarias competentes, pues en nuestro caso, el Ministerio de Salud dicta las normativas que debemos seguir y su protocolo debe ser seguido por todas las personas.

La información transparente es siempre el primer paso esencial en cualquier esfuerzo de contención cuyos componentes críticos son los factores de riesgo y medidas útiles.

Los factores de riesgo se refieren al entorno inmediato, de modo que es importante preguntarse: ¿Quién a mi alrededor ha sido infectade? ¿Visité sin saberlo una tienda o establecimiento con personas infectadas? Pues así podemos tomar decisiones informadas.

Las medidas útiles se refieren a consejos generales sobre la transmisión viral, que funciona como un gran contrapeso a los rumores, mitos y desinformación, lo que reduce las posibilidades de que las personas se desvíen hacia prácticas inútiles.

Resulta clave interactuar en un sentido de comunidad, haciendo más fluida la información entre las autoridades y les ciudadanes, de modo que eje fundamental en el éxito en la respuesta contra la pandemia es la transparencia. Quienes están en posiciones relevantes en este tema, como les profesionales de la salud, personas de la comunidad científica y lideres de opinión, tienen la responsabilidad ética de responder a las preguntas con información clara, precisa y útil.

Pero, finalmente, enfrentar una crisis de salud global de este tipo necesita la cooperación pública voluntaria. Si las personas no siguen las recomendaciones de seguridad sanitaria, ninguna campaña comunicacional, plan de gestión de crisis o sistema de salud va a ser exitoso.

Un factor clave en la propagación del virus en los países más afectados fue el individualismo de las personas contagiadas que no cumplieron con estas medidas, concretamente la cuarentena, privilegiando sus intereses y voluntad individual.

El virus vs las mujeres: ¿por qué nos afecta más?

Ilustración por änëmonë

Si bien algunos estudios realizados en China tras el brote del COVID-19 sugieren que la tasa de mortalidad es más alta en hombres que en mujeres, son las mujeres las más afectadas en el ámbito del trastorno de las dinámicas sociales en un estado de emergencia ante el brote masivo del virus.

Esto se asocia a los roles de género impuestos históricamente a las mujeres, donde somos las encargadas del trabajo doméstico y el cuidado de personas en riesgo como bebés, niñes, adultes mayores y personas con afecciones médicas que las hacen dependientes. Vivimos en un sistema capitalista donde las relaciones de producción que reforzó la organización social patriarcal, donde las mujeres no solo padecen la explotación del trabajo mercantil fuera del hogar, sino que al mismo tiempo son víctimas de la explotación del trabajo no remunerado en la esfera privada.

El cuidado somete a las mujeres a un estrés mucho mayor al estar junto a sus familias en espacios reducidos por largos periodos de tiempo, sumado al descuido de su propia salud física y mental, y el aumento del riesgo a la violencia y maltrato de todo tipo en el hogar producto del aislamiento, tal como documentaron activistas feministas chinas ante las denuncias de abusos físicos.

Los perpetradores de violencia doméstica suelen aislar a las víctimas y cortar sus relaciones con compañeros de trabajo, amigos o familiares, lo cual empeora en situación de cuarentena y aislamiento con sus parejas agresoras.

El trabajo de cuidar es una responsabilidad social absolutamente generizada, pero es una actividad que, sin embargo, no está bien visibilizada y reconocida socialmente, debido funda- mentalmente a tres factores:

1) al hecho de que sea la familia la principal institución donde se llevan a cabo, quedando asociadas estas funciones al ámbito de «lo privado»;

2) a su difícil catalogación como trabajo, por el componente afectivo y elevado contenido moral, no reconociéndose como actividades que suponen tiempo y dedicación y requieren un conjunto de saberes y técnicas aprendidas a lo largo de toda la vida;

3) a la fuerte naturalización que sufren, de forma que se piensa que las mujeres por el hecho de serlo poseen naturalmente esos saberes y habilidades, sin verlo como consecuencia directa de una división sexual concreta del tra- bajo dentro de un determinado sistema de género. 

Mari Luz Esteban. (2006). El Estudio de la Salud y el Género: Las Ventajas de un Enfoque Antropológico y Feminista. Salud Colectiva, 2(1): 9-20. Página 16.

La enfermedad se transmite más fácilmente entre los miembros de la familia que están en contacto frecuente entre sí y al ser cuidadoras, las mujeres deben asumir la responsabilidad de cuidar a las personas contagiadas con COVID-19 que están haciendo su cuarentena en casa.

Por otro lado, las mujeres constituyen la mayor fuerza de trabajo en el área de la salud, desempeñando este mismo rol de cuidado como enfermeras, paramédicas y técnicas profesionales, situándose en la “primera línea”, por ende, estando más expuestas al contagio por la atención de pacientes.

En muchos hospitales chinos, las profesionales de la salud tuvieron que usar pañales y tenían dificultades para acceder a productos de higiene menstrual, usando anticonceptivos que les cortara la menstruación. Lo mismo ocurre en otros trabajos en el área de la educación, atención de público en el sector servicios, auxiliares de vuelo.

Las mujeres embarazadas son más susceptibles a los agentes patógenos respiratorios que las mujeres no embarazadas, y aunque ningún bebé nacide de madres con COVID-19 ha dado positivo por el virus, es decir, no se ha documentado la transmisión del virus de la madre al feto, así como tampoco el aborto espontáneo y la muerte fetal en el caso del COVID-19, si se registraron en otros tipos de coronavirus como el SARS y el MERS.

Otro efecto negativo para las mujeres es el económico. Las familias más pobres son aquellas donde las mujeres son jefas de hogar, también constituyen la mayoría de la fuerza laboral a tiempo parcial e informal, como en el sector servicios, altamente expuesto al contagio.

Los hombres tienen mejores oportunidades de vender su mercancía/fuerza de trabajo, de modo que, ante una crisis económica, las mujeres son las primeras en ser despedidas de trabajos informales y precarios durante los periodos de cuarentena, que conlleva el cierre de los lugares de trabajo, sus ingresos disminuyen y deben asumir la triple tarea de trabajar desde casa, cuidar a los hijes y personas mayores, y realizar las labores domésticas, afectando su rendimiento y evaluación en nuestro modelo basado en la remuneración en base a “competencias, logros y resultados”, exigiéndose el mismo desempeño bajo condiciones normales. 

Al estar cerrados las salas cuna, guarderías y centros educacionales, que proveen el cuidado y, muchas veces, alimentación de les niñes, la presión hacia las mujeres es mucho mayor si no cuentan con una red de apoyo y los recursos necesarios para enfrentar la contingencia.

De allí que el campo de la economia feminista nos ofrece una oportunidad en esta crisis para reorganizar los tiempos y el trabajo de forma más equitativa y consciente, organizar la producción y el consumo desde lo sustentable y la justicia social. Estamos no solo ante una crisis global de salud, sino una crisis sistémica de cómo nos relacionamos como personas con la naturaleza y entre nosotres, ante el fracaso de una economía de libre mercado que profundiza el deterioro de la vida.

Resulta urgente que las autoridades tome medidas de contención ante la crisis sanitaria con enfoque de género, prestando mayor atención y apoyo a las mujeres, en especial a las más vulnerables, así como fiscalizar a las empresas y empleadores respecto a las condiciones laborales, salarios y aplicación de protocolos de seguridad sanitaria a las trabajadoras.

Cuidado con la información falsa o incorrecta

Ilustración por Espacio Grumoso

La preocupación y miedo colectivo, sumado al uso intensivo de redes sociales genera la aparición y expansión de información sobre el virus que no está verificada y respaldada por la Organización Mundial de la Salud, el Ministerio de Salud y la comunidad científica de los profesionales de la salud, de modo que debemos tener precaución y evitar compartir este tipo de información.

Algunos rumores que son falsos:

El clima templado y las altas temperaturas matan el virus: Las pruebas científicas obtenidas hasta ahora indican que el  COVID-19 puede transmitirse en cualquier zona con cualquier tipo de clima. Con independencia de la temperatura del ambiente o lo que consumamos, la temperatura corporal continuará siendo de 36,5 °C a 37 °.

Tomar agua muy caliente haciendo gárgaras con sal mata el virus: No hay evidencia confiable de que esto funcione para eliminar el virus. Pero si te duele la garganta, la miel ha demostrado ser efectiva en disminuir las molestias. 

Los secadores de manos matan el virus: esto es falso y es importante que, una vez lavadas nuestras manos, las sequemos con toallas de papel que deben ser desechadas inmediatamente.

Debemos usar cloro y alcohol directo en nuestro cuerpo: pueden ser muy peligrosos para nuestro cuerpo, especialmente para nuestras mucosas (ojos, nariz y boca), sufriendo el riesgo de quemaduras graves. Una vez que el virus ha entrado en nuestro cuerpo, no podemos hacer nada.

Si me vacuno contra la influenza no me contagiaré: las vacunas contra la neumonía, como la neumocócica y la vacuna contra Haemophilus influenzae de tipo B (Hib), no protegen contra el nuevo coronavirus COVID-19.

Si presento síntomas debo tomar antibióticos: al ser un virus, no los antibióticos no son recomendables, pues son eficaces contra las bacterias.

Solo las personas mayores contraen el virus: si bien las personas mayores se encuentran en una posición de riesgo, se ha documentado que las personas jóvenes y adultas entre 25 y 40 años son portadores del virus de manera considerable. Cualquier persona puede contagiarse del virus.

Debo tomar determinados medicamentos: Por el momento, no se recomienda ningún medicamento específico para prevenir o tratar la infección por el COVID-19.

Si como mucho ajo no me contagiaré: el ajo tiene propiedades antimicrobianas y puede ayudarnos, junto a una dieta y estilo de vida saludable, a fortalecer nuestro sistema inmunológico, pero no es un antídoto contra el virus.

Si tengo tos con congestión nasal y flemas no estoy contagiado con COVID-19: cada persona es diferente y se han documentado casos positivos del virus con síntomas muy variados, incluyendo los de un resfrío común, incluso algunas personas no presentan síntomas.

Medidas preventivas

Ilustración por Espacio Grumoso

¡Hola! Entramos en fase 4, lo que significa que hay contagio comunitario. Ya no es necesario tener contacto con alguien que haya ido al extranjero o cuyo diagnóstico sea positivo al contagio de COVID-19, para que podamos contagiarnos.

Los más importante para contener el aumento de la curva del contagio es prevenir, es decir, tomar medidas a nuestro alcance para evitar contagiarnos y a otras personas. Debemos comprender que somos personas que habitamos en un sistema social, es decir, está compuesto de muchas partes cuyo funcionamiento adecuado son fundamentales para que éste sobreviva de forma armoniosa, de modo que nuestras acciones tienen un impacto directo no solo en nuestro entorno cercano, sino en toda la comunidad.

Por favor lee muy atentamente estas medidas y si tienes cualquier duda, consulta en los sitios web y redes sociales oficiales de la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud, así como con los profesionales de la salud más cercanos. Recuerda que nueva información aparece cada día, de modo que es nuestra responsabilidad mantenernos informades.

Medidas generales

Distanciamiento y aislamiento social: Significa mantener distancia entre personas. Si puedes trabajar desde tu casita, hazlo y no salgas a menos que sea estrictamente necesario.

Se debe mantener una distancia mínima de un metro entre las personas, incluyendo miembros de la misma familia, saludando sin contacto físico y no utilizar el periodo en casa para hacer reuniones. Realizar saludos sin
contacto entre personas, como una pequeña reverencia o hacer el gesto de ¡hola! con la mano, por ejemplo.

La cuarentena es una medida utilizada para personas con síntomas respiratorios, contacto con casos sospechosos o confirmados de COVID-19 o personas que han llegado de viajes en el extranjero a cualquier país. Consiste en quedarse en el domicilio por 15 días, sin salir bajo ningún motivo exceptuando asistir a un centro de salud ante gravedad. La personas en cuarentena debe estar en una habitación sola con buena ventilación y no debe acercarse a otras personas a menos de un metro de distancia.

Vacunarse contra la influenza si eres parte de la población de riesgo, como adultes mayores, embarazadas y niñes hasta diez años. Si no eres parte de este grupo y puedes vacunarte, hazlo, acercándote a tu vacunatorio o farmacia más cercana para comprar la vacuna.

Evita aglomeraciones en vacunatorios y centros de salud, así como centros comerciales, supermercados, bancos y transporte público. La campaña del Ministerio de Salud no tiene costo e incluye a personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas, niñes de hasta 10 años y embarazadas en cualquier etapa de gestación.

Si presentas cualquier síntoma, el primer paso es consultar al profesional de salud más cercane para evaluar la necesidad de asistir a un centro de salud o manejar el cuadro en casa. Puedes llamar a Salud Responde (6003607777) u otros números telefónicos habilitados por las Isapres para sus afiliades.

Si tienes dificultades para respirar debes dirigirte inmediatamente al servicio de urgencias médicas más cercano.

Dado que usamos nuestros dispositivos electrónicos todo el tiempo (teléfonos celulares, tabletas y computadores), debes limpiarlos constantemente utilizando un pañito (ojalá de los que se usan para limpiar anteojos) con agüita y jabón, cuidando de hacerlo estando apagados y evitando mojar zonas delicadas. Las toallitas desinfectantes también pueden ser útiles.

Mantente informade y sigue las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, Ministerio de Salud, asociaciones de profesionales de la salud como el Colegio Médico y la Sociedad Chilena de infectología.

Medidas de Higiene Personal

Ilustración y animación por Frufrú

Ante la escasez de máscaras protectoras y alcohol gel por el pánico colectivo, es importante destacar que la higiene personal es suficiente para protegerse del contagio y no afectar a las demás personas.

Mantiene tu rutina de aseo diario. Es importante ducharse todos los días, ojalá dos veces al día si debes salir, para no contaminar tu ropa de cama ni a quienes viven contigo al regresar a casa. Báñense, por fi.

Lava tus manos frecuentemente: usar abundante agüita y jabón, durante unos 20 segundos, limpiando las manos en su totalidad, con especial atención a las palmas, entre los dedos, las uñas y el pulgar. Si no tienes acceso a agua y jabón, usa alcohol gel, hasta por un máximo de tres veces consecutivas.
Hacerlo siempre después del contacto con superficies que pudiesen estar
contaminadas, después de estornudar/toser, antes de tocarse la carita, etc.

Al toser o estornudar, cubre la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo, y tira el pañuelo inmediatamente para luego lavar tus manos con agua y jabón o alcohol gel.

Evita tocar con las manos tu carita, especialmente la zona de los ojos, nariz y boca.

Usa pañuelos desechables y bótalos inmediatamente a un tacho de basura luego de un único uso. No los reutilices e idealmente lávate las manos después de botarlos.

No es necesario que uses mascarilla, pues son recomendables para las personas ya contagiadas con COVID-19 o con algún otro virus respiratorio. Acaparar mascarillas reducirá su disponibilidad para personas que realmente lo necesitan. La OMS (Organización Mundial de la Salud) no recomienda su uso, a menos que se trate de personas inmunosuprimidas, personal de la salud o caso confirmado de COVID-19, porque puede dar una sensación de falsa seguridad que haga que se dejen de lado otras medidas generales. Si debes usarlas por indicación médica, recuerda desecharlas en bolsas selladas herméticamente y lavar tus manos después.

Si estás amamantando, debes lavarte las manos antes de tocar al bebé y en lo posible usar mascarilla mientras lo haces. Si extraes la leche materna de forma manual o mecánica, debes lavarte las manos antes de tocar de hacerlo y de tocar el biberón, limpiando todo lo utilizado después de alimentar al bebé. 

Ilustración por Espacio Grumoso

Medidas de Higiene en el hogar

Utiliza cloro y toallitas desinfectantes para limpiar superficies, especialmente en el baño y cocina. Sigue utilizando los desinfectantes comunes que están en tu hogar, no hay ningún tipo o marca comprobada que tenga una efectividad mayor.

Lava tus manos constantemente al manipular alimentos. Recuerda que todo lo que prepares entrará a tu cuerpo y la contaminación cruzada puede ocurrir fácilmente.

Si vas a guardar comida preparada debes hacerlo en envases cerrados herméticamente.

En lo posible usa toallitas de papel para secar tus manos y bótalas inmediatamente luego de un único uso. Si prefieres usar toalla de tela, debes lavarla frecuentemente, al igual que los pañitos de cocina.

Si usas esponjas, cámbialas frecuentemente. Es más amigable para el medioambiente usar luffa o paños de tela que puedas lavar.

Lava tu ropa frecuentemente con detergente común y déjala secar al sol. No está probado que es más efectivo usar agua muy caliente. Recuerda separar la ropa de les jóvenes y adultes de población de riesgo como niñes hasta 10 años, embarazadas, adultes mayores y personas con afecciones médicas preexistentes.

Lava y cambia la ropa de tu camita a menudo, especialmente sábanas y fundas de almohadas.

Quítate los zapatos al llegar a casa y déjalos en la entrada. Recuerda limpiarlos bien.

Ventila tu hogar lo más posible. Tu casita es tu hábitat y el lugar que te protegerá del contagio, por lo que debes cuidarla al igual que tu cuerpo.

No acumules basura ni desechos. Usa las bolsas correspondientes lo más selladas posible al momento de botarlas, ten empatía por las personas que trabajan en los camiones recolectores de basura.

Ilustración por Espacio Grumoso

Alimentación

Algo importante que debemos considerar en este período en particular es la alimentación. Todos los sistemas de nuestro cuerpo se nutren a través de los alimentos que consumimos y al mismo tiempo, si no nos alimentamos bien, pueden afectar nuestros órganos y su funcionamiento. 

Por ejemplo una dieta alta en azúcar, sal, grasas saturadas y carnes solo congestionan nuestras células y éstas pierden/disminuyen su capacidad de desintoxicación, por ende comienzan a enfermar. 

En este período cuidar de todo nuestro cuerpo es importante, pero hay un órgano en particular que nos va a permitir absorber los nutrientes necesarios para fortalecer nuestro sistema inmune: el intestino. A través de su mucosa, capilares y flora que es capaz de seleccionar los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo. Entonces, en orden de fortalecer nuestro sistema inmune, debemos cuidar mucho nuestro intestino.

Algunas recomendaciones son:

Consumir abundante agua (aproximadamente 2 litros), pues nuestras células necesitan agüita para funcionar.

Consumir alimentos fermentados NO pasteurizados como chukrut, que es muy económico y fácil de hacer. Solo necesitas un repollo y sal de mar.

Consumir probióticos como kombucha y kéfir de agua o de leche.

Consumir abundantes verduritas VERDES como lechuga costina, espinaca, acelga, kale etc.

En este momento puede ser complejo evadir las harinas blancas (pancito y fideos) en general, pero cada vez que las consumas, asegúrate de acompañarla con verduritas.

Consumir frutitas como banana, manzanitas, naranjas y cítricos.

Aumenta tu consumo de JENGIBRE, TOMILLO, AJO que son potentes antivirales y fortalecedores del sistema inmune. Esto puede ser en tecitos, ensaladas o tinturas madre.

Si tienes miel en tu casita, trata de comer una o dos veces al día una o dos cucharadas. Posee propiedades antibacterianas y antioxidantes entre otras.

Algunas recomendaciones para cuando estés comiendo:

Evita revisar las redes sociales o ver noticias catastróficas

Sé consciente que tu alimento es tu medicina

Evita discutir 

Come lentito

Ilustración por änëmonë

Salud Mental

Este período puede ser muy complejo para nuestra salud mental, especialmente porque no hay ninguna certeza de que esta pandemia vaya a detenerse pronto.

Es muy importante que podamos aterrizar nuestros pensamientos y dialogar con nuestras emociones. Es completamente normal tener emociones mezcladas respecto a la pandemia, a la cuarentena, la inhabilidad del gobierno para manejar la situación y todo lo que ha pasado desde el 18 de octubre.

Desde antes de esa fecha, hemos tenido varios dolores como habitantes de este pedazo de tierra y es completamente normal sentirse desesperanzade y no es para menos. Pero acá va una nueva forma de mirarlo:

Todo lo que nos pasa, aunque a veces nos cueste verlo así, nos enseña algo. Una cosa que se ha reforzado últimamente es la idea de con-vivir con la incertidumbre y estamos seguras de que podemos lograrlo.

Todo esto nos está enseñando que nada es estático, como la naturaleza, constantemente se está transformando. El sistema actual nos incentiva asegurarnos de TODO, un “futuro”, una casa, un trabajo estable, un auto, etc… y para la mayoría de nosotres esto ya no es ni siquiera una meta, pero aún así existe el estrés del “qué va a pasar con mi vida”.

Aprecia las pequeñas cosas del día a día que tienes el privilegio de vivir, tomar un tecito, leer, cultivar tu almita, conversar con tu familia y amigues, acariciar a tu mascota, haz algo con tus manitos.

Puedes crear tu propio horario de actividades con descansos adecuados y no olvides respetar tus tiempos libres, para comer adecuadamente y para tu aseo personal.

Identifica tus emociones, tanto aquellas que constantemente habitan en tu cuerpo como las que vayan surgiendo y ubícalas en el caso de que materialicen en afecciones corporales, prestando mayor atención a nuestra cabeza, cuello y tronco. Realiza ejercicios de respiración. Puedes tomar notas en un diario de lo que te va ocurriendo, así como tus pensamientos y ojalá compartirlas con tu profesional de salud mental, en el caso que tengas une, y/o utilizarlo como registro para manejar tu estado físico y mental.

Evita exponerte demasiado a las noticias de los medios de comunicación y a redes sociales. Sí, es difícil, pero debemos establecer límites para nuestra salud mental, porque si bien es muy importante mantenernos informades de lo que está ocurriendo respecto a nuevas medidas de seguridad sanitaria o decisiones del gobierno que afectan nuestras vidas, como el estado de catástrofe, el excesivo consumo de información que nos afecta emocionalmente va a generarnos más angustia y miedo.

Si te da mucha ansiedad que tu familia deba salir del hogar por trabajo o actividades no postergables, respira profundo cinco veces seguidas y piensa que van a estar bien y protégeles mentalmente ♥ algo así como una capita de protección ♥  dales mucho amorcito cuando vuelvan a casa y si puedes cocina algo rico para que puedan compartir juntes.

Si tú eres la persona que debe salir de la casa, aplica lo mismo, respira profundo antes de salir, protégete tanto física como energéticamente, debes decirte a ti misme: «voy a estar bien, llegaré bien a casa».

Recuerda que el miedo puede permear tu cuerpito, dentro de lo posible, mantente positive. Al volver a casa, come algo rico, disfrútalo mucho y descansa.

Cuida tu cuerpito en el exterior. Estar mucho tiempo en casa, estresados y con temor, e incluso lavarnos las manos constantemente, hace que nuestra piel se vea afectada, tendamos a estar en pijama y no hacer nuestras rutinas de auto cuidado físico.

Está bien pedir ayuda. Si te sientes demasiado agobiade con todo lo que está pasando y tu cuerpito y mente no pueden con todas las tareas del día, convérsalo con las personas de confianza que te rodean y busquen en conjunto alternativas para estar lo mejor posible.

Fortalecernos colectivamente, cui-darnos creando redes, lazos de afecto que no impliquen sacrificio y culpa, sino más bien fortalecer la confianza, el reconocimiento de lxs otrxs, con sus formas, sentires y acciones, la maravilla de amarnos en colectiva.

Para darnos cuenta cuando necesitamos parar, cuándo nuestras cuerpas necesitan cuidado no hay que dejar que hayan agravantes, que por ejemplo lleguemos a estar enfermxs, esperar a estar muy mal para tener acto de amor con nosotrxs mismxs.

Mujeres AL BORDE. Autocuidado y sanación feminista para ingobernables. Página 12 y 15.

Intenta salir a tomar un poquito de sol para recibir la vitamina D que necesitas, cuida tu pelito y tu piel, sobre todo la de tu carita y tus manitos, con los productos que usas siempre. Estírate y realiza actividades de elongación, baila tus canciones favoritas. No dejes que el encierro deteriore tu cuerpo, lo más importante que debes cuidar para protegerte del virus.

Ilustración por änëmonë

Esperamos que esta guía de apoyo les sirva y puedan compartirlo entre sus redes. La hicimos con mucho amor para todes.

Siéntanse libres de hacerla circular, imprimirla, utilizarla como material de apoyo en sus organizaciones locales, estudiantes, familias y amigues.

Fuentes

Alisha Haridasani Gupta. Why Women May Face a Greater Risk of Catching Coronavirus. The New York Times (12 de marzo de 2020). Disponible en https://www.nytimes.com/2020/03/12/us/women-coronavirus-greater-risk.html

Center for disease control and prevention. Coronavirus Disease 2019 (COVID-19): Pregnancy & breatfeeding. Disponible en: https://www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/prepare/pregnancy-breastfeeding.html?CDC_AA_refVal=https%3A%2F%2Fwww.cdc.gov%2Fcoronavirus%2F2019-ncov%2Fspecific-groups%2Fpregnancy-faq.html

Chile, Ministerio de Salud. Nuevo Coronavirus 2019. Disponible en: https://www.minsal.cl/nuevo-coronavirus-2019-ncov/.

Katherine Lee, Médica EDF. Corona Virus. CESFAM Calbuco (16 de marzo de 2020).

Mari Luz Esteban. (2006). El Estudio de la Salud y el Género: Las Ventajas de un Enfoque Antropológico y Feminista. Salud Colectiva, 2 (1): 9-20.

Mujeres AL BORDE. Autocuidado y sanación feminista para ingobernables. III Femzine AL BORDE. Disponible en: https://drive.google.com/file/d/0B2zN9CxFJmKmeGJTZHRXc3drTW8/view?pref=2&pli=1

Organización Mundial de la Salud. Preguntas y respuestas sobre la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Disponible en https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses

Stephen Walt. The Realist’s Guide to the Coronavirus Outbreak. Foreign Policy (06 de marzo de 2020). Disponible en: https://foreignpolicy.com/2020/03/09/coronavirus-economy-globalization-virus-icu-realism/

Qianer Liu y Suelin Wong. Anger over portrayal of women in China coronavirus propaganda Financial Times (03 de marzo de 2020). Disponible en: https://www.ft.com/content/6fdaa854-5798-11ea-abe5-8e03987b7b20

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