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¡Participa en nuestras actividades de Septiembre!

Sisterhood Workshop

El Club de Té se convirtió en lo que es hoy gracias a esta actividad, que se realizó el 30 de noviembre de 2018. La iniciativa surgió por nuestro interés de discutir, aprender y promover la sororidad, reuniéndonos en un espacio seguro y libre, donde como mujeres podamos expresarnos, retroalimentarnos y crecer individual y comunitariamente.

La solidaridad y la sororidad fueron fundamentales para el Movimiento de Liberación de la Mujer en la 2º Ola, con feministas que se unieron para apoyarse mutuamente. "Lo personal es político" fue el lema clave, donde las mujeres discutieron sus experiencias personales de sexismo cotidiano en sus vidas y a través de este proceso, las mujeres se dieron cuenta de que tales experiencias no eran su propio problema individual, sino que formaban parte de la opresión sistemática de las mujeres, que tenía que ser tratada por la acción política colectiva.

El término "sisterhood" o "sororidad" fue propuesto a finales de la década de 1960 por la escritora feminista estadounidense Kate Millett para destacar la importancia de la unión de todas las mujeres “sin hacer distinción de clases sociales u origen étnico”. Posteriormente, la intelectual, académica y política mexicana Marcela Lagarde definió la sororidad como la “amistad entre mujeres diferentes y pares, cómplices que se proponen trabajar, crear y convencer, que se encuentran y reconocen en el feminismo, para vivir la vida con un sentido profundamente libertario”, dándole el componente más afectivo y de vínculo de amigas por el cual se entiende comúnmente la sororidad hoy y que nos parece limitante y que malinterpreta la sororidad como si fuera solamente emocional.

bell hooks argumenta que la visión de la sororidad evocada por el movimiento liberal se basa más en el concepto de "apoyo" que en el de “solidaridad” entre las mujeres. Las representaciones modernas de la sororidad son problemáticas porque "el apoyo puede ser ocasional, la solidaridad requiere un compromiso continuo", de modo que para experimentar el verdadero valor de la sororidad, las mujeres deben ser solidarias contra el racismo, el clasismo y el sexismo.

Por lo tanto, la solidaridad fortalece la lucha de resistencia, algo que solo se puede hacer si las mujeres trabajan para redefinir la sororidad como solidaridad entre todas las mujeres. Esa fue la reflexión central que llevó a que nuestra primera actividad abierta tuviera el formato de "taller" y donde discutiéramos problemáticas feministas y formar vínculos basados en la sororidad, de allí que su nombre fue "Sisterhood Workshop".

Al convertirse en un evento mensual, es estableció la dinámica de elegir un tema como eje, relacionado con la agenda feminista actual y las problemáticas que como mujeres debemos discutir, invitando usualmente a personas que quieran exponer, compartiendo su experiencia, generándose un conversatorio libre y abierto, donde además compartimos mucho té.

Todas tenemos en común las ganas de ser escuchadas, disfrutar una tarde agradable y conocer nuevas personas, y otras veces, reencontrarse con amigas. ¡Y nuestra misión es proveer de ese espacio!

Desde los inicios del movimiento feminista, las mujeres vieron el intercambio de experiencias personales como una estrategia para exponer todas las formas invisibles en que las mujeres eran oprimidas, para expresar toda su vergüenza, experiencias de violencia y resentimiento reprimidos, y comenzar a articular estas experiencias para desarrollar una conciencia feminista al exponer públicamente la base sexista de todas nuestras instituciones. El primer paso para generar estas redes es la honestidad, en privado y en público, con nosotras mismas y con otras mujeres, reafirmando la convicción de que no podemos liberarnos individualmente, sino que debe ser un esfuerzo colectivo.

Además, el Sisterhood Workshop es la instancia para lanzar el fanzine del mes, cuya edición está relacionada con la temática de la actividad. Algunos de los temas que hemos tratado en nuestras reuniones son: sororidad, liderazgo femenino y feminista, creatividad y ser mujer artista, interseccionalidad, agenda, disidencias y resistencias LGBTIQ+, medioambiental y consumo sustentable.

No tenemos un lugar fijo de reunión, así que cada mes vamos moviéndonos por diversos cafés y espacios culturales de Santiago, para que estés atenta a nuestras redes sociales. Desde el inicio de la pandemia, todas nuestras actividades se realizan de forma virtual, de modo que puedes participar desde cualquier lugar del mundo.

Aunque actualmente no podemos salir a las calles, podemos llevar nuestro activismo feminista a los espacios digitales. Debido a que la construcción de comunidades ha sido un principio central del feminismo durante generaciones, las plataformas virtuales son especialmente importantes para aquellas mujeres que no tienen acceso a comunidades o redes de apoyo feministas en sus territorios y las protestas callejeras excluyen a muchas personas para quienes la protesta callejera es inviable, especialmente durante el COVID-19.

La cuarta ola de feminismo realizada en internet construye un campo común para el feminismo internacional y la pandemia, pese a los enormes efectos negativos para las mujeres, generan una oportunidad para reconocernos y conectarnos. Este espacio virtual de activismo y comunidad existe porque queremos vivir, en Internet, la experiencia de ser feministas mediante múltiples iniciativas, que se plasman en nuestros proyectos y actividades. Internet es un medio para expresar nuestras experiencias, ideas y luchas, y el Club de Té busca reinterpretar la "habitación propia" de Virginia Woolf conectada a la esfera digital, reclamar aquel espacio propio de intimidad y seguridad para todas las mujeres.

Virginia Woolf abordó la división de las esferas pública y privada en su obra, evidenciando la obligatoriedad de la vida doméstica para las mujeres asociada al cuidado y la reproducción. La habitación propia es "un espacio para sí", donde se promueve el cultivo de nosotras mismas.