“Si las mujeres de consuelo no existieron, Abe, entonces, ¿quién soy yo?” - Lee Oksun
Dedicarse a las relaciones internacionales, a Asia, leer la historia y las oportunidades vividas puede ser tanto fascinante como doloroso. Conocer fenómenos lejanos en el tiempo y el espacio, que muchas veces no podemos comprender del todo, plantea el desafío de no olvidarlos y compartirlos en un ejercicio de memoria colectiva, especialmente cuando sus protagonistas son personas olvidadas y silenciadas por los grandes relatos y héroes.
Conocer la historia de las mujeres sobrevivientes del mayor sistema de explotación sexual creado y promovido por un Estado, mal llamadas "mujeres de consuelo", me cambió para siempre. Lo único que podía hacer al respecto era compartirlo y enseñarlo para que sus vidas, nombres y experiencias nunca fuesen olvidadas.
Es por eso que me fascinó este libro apenas lo vi hace un par de años. Lamentablemente, no pudo llegar a mis manos por esa distancia y porque el correo nunca llegó, y estuvo demasiados meses en mi canasta virtual hasta que decidí comprarlo en su versión en español cuando lo vi abajo en un estante de una tienda de cómics en el centro, destacando por su color blanco y casi 500 páginas.
Basada en la historia real de una de estas mujeres, la protagonista de la novela gráfica es Lee Oksun, quien nos muestra la guerra desde sus ojos de niña hasta sus últimos días de vida, detallando todos esos traumas que vivieron miles de coreanos subyugados al colonialismo, así como miles de mujeres y niñas de varios países asiáticos que fueron objeto de crímenes de lesa humanidad por parte del Imperio de Japón entre 1937 y 1945. Se estima que la cifra de víctimas alcanzaría las 500.000.
Las ilustraciones en tinta negra navegan entre sus recuerdos, los trazos gruesos que evidencian las sombras, el dolor y la añoranza por los hermosos campos de cultivo de una Corea ocupada, esa vida sencilla en la cual Oksun merecía crecer y ser feliz.
Por esas coincidencias, que nunca creo que lo son, la ciudad natal de Oksun fue Busan, donde vi y estuve inmersa en una de las estatuas, las más nueva en ese entonces cuando viajamos en 2017. Hierba me recordó el campo de flores de canola que también visitamos para recibir la primavera, vasto, amarillo y la simpleza de la belleza nos regaló´recuerdos inolvidables..
La abuela Oksun dejó este mundo el pasado 27 de diciembre a los 94 años - 5 meses y 19 días después de la muerte del ex Primer Ministro de Japón Abe Shinzo - y a los 16 fue abducida y abusada en una de las “estaciones de consuelo” en Manchuria. Dejó a las ultimas diez sobrevivientes coreanas esperando perdón, verdad, justicia y reparación, esa espera las mantuvo en pie resistiendo y que, para la mayoría, no pudieron ver convertida en realidad.
Gracias abuela Oksun por vivir, pese a confesar que nunca sentiste felicidad, y contar tu historia, y a Keum Suk Gendry-Kim por plasmarla en este libro, que se sumará a mi material para continuar enseñando y honrar a todas estas mujeres inspiradoras y luchadoras.
Junto con las demás, vivirás por siempre en la hierba.
Título: Hierba
Categoría: Novela gráfica
Editorial y publicación: Reservoir Books; 001 edición (7 Junio 2022)
Idioma: Español
488 páginas